El capítulo de Propiedad Intelectual y Medicamentos es, sin dudas, el más sensible del ACIR debido a su impacto directo en el precio de los fármacos y la supervivencia de los laboratorios nacionales. Históricamente, Estados Unidos ha presionado para que Argentina endurezca sus leyes de patentes. El punto más polémico incluido es la “protección de datos de prueba" porque limita las posibilidades de que los laboratorios de genéricos argentinos pueden usar esos mismos datos del laboratorio norteamericano para registrar sus versiones baratas.